Me caso, ¿Por dónde empiezo?

Si ya lo habéis decidido, no hay tiempo que perder, empiezan los preparativos y la cuenta atrás.

La única razón por la que una boda se debe preparar con más de un año de antelación es la elección del lugar de la ceremonia y el convite. El resto de los preparativos se pueden organizar en unos tres meses, pero si no te das prisa en reservar el lugar de celebración, puedes quedarte sin la fecha que quieres o te puedes volver loco intentado conciliar la ceremonia con el convite.

Si te casas por la Iglesia y quieres un templo emblemático la antelación es importantísima ya que suelen tener una demanda elevadísima y muchas veces ni siquiera podrás elegir la hora de la celebración puesto que va en relación con las misas diarias que tenga programadas la parroquia. Si este es tu caso, no lo dudes, lo primero es reservar la iglesia.

Si te casas por lo civil resulta mucho más sencillo pedir hora en el ayuntamiento aunque también puedes encontrarte con el problema del horario que tenías pensado. En algunos municipios, los ayuntamientos permiten la celebración de bodas en establecimientos privados, este es el caso de las fincas o los espacios singulares. Si esta es tu idea, el primer paso es elegir la finca, o el espacio donde deseas celebrar tu boda y preguntar si es posible organizar la ceremonia en el mismo. Si encuentras un lugar especial fuera de tu ciudad, es muy posible que el ayuntamiento del municipio al que pertenezca tenga mucha más flexibilidad en lo que a horarios se refiere ya que tendrá menos demanda. Muchas parejas que se casan por lo civil, se ven en la situación de tener que casarse en el ayuntamiento en una fecha determinada y posponer la celebración para unos días más tarde, pero si lo preparas todo con tiempo este no debe ser tu caso y no tendrás ningún problema en conseguir tu boda perfecta.